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02/01/2006
capítulo 5:
Kandrek esperaba pacientemente tras la puerta, cuando de repente oyó pasos que anunciaban el fin del festín. Se colocó al lado de la puerta, con la daga levantada, para atacar al primero que saliera por la puerta; fue un lober cansado, que se disponía a dormir. Una cuchillada le atravesó el pecho, y cayó muerto sin proferir ni un solo grito. Al salir el segundo lober y ver el cuerpo de su compañero, avisó a los otros antes de caer muerto, por culpa de la daga que le atravesó. Los lobers estaban asustados, ya que no veían a nadie y poco a poco caían más muertos. Golpeaban al aire, como si en algún momento, este les fuera a degollar. El nuevo rey asustado, recitó unas palabras, y al instante, desapareció, dejando solo a los pocos lobers que quedaban. Al poco rato no quedó ninguno vivo, y Kandrek exhausto miró alrededor, buscando al nuevo rey; el usurpador del trono. Al no encontrarle, Kandrek abandonó la estancia, maldiciendo porque el rey se hubiera escapado.
El rey llegó a sus aposentos, y allí intentó meditar sobre el ataque sufrido. Por culpa de ese ataque, todos sus planes estaban en peligro. Le había costado mucho llegar al puesto en el que se encontraba; había tenido que asesinar, manipular y traicionar a la antigua estirpe de reyes; y no podía permitirse morir a manos de cualquiera, ahora que estaba tan cerca del final.
Tras volverse visible de nuevo, ordenó a un poncadur sirviente, que llamara a Ghondort.
Kandrek estaba pensando en lo sucedido, cuando se encontró de frente con una bestia, mezcla de ghui y louiy. La criatura se dirigió por un estrecho pasillo, pero Kandrek decidió que ya era hora de informar a Elyon. Así que se encaminó al bosque.
-Necesito que proporciones hechizos de protección por todo el castillo; contra intrusos y seres invisibles – dijo el fresuik
- Así será, mi rey- habló Ghondort, y pronto abandonó el aposento del rey para realizar la tarea encomendada.
Elyon esperaba confusa la llegada de Kandrek, estaba aturdida, y recordaba una y otra vez la muerte de las sacerdotisas. De repente escuchó una voz que le llamaba. Elyon levantó la mirada, y ante ella vio a Kandrek, que ya se había vuelto visible, y parecía cansado. Kandrek se sentó y comenzó a relatar lo sucedido, sin sospechar que alguien los observaba atentamente...
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08/01/2006
capítulo 6:
El nuevo rey, estaba asomado por el balcón del gran castillo, esperando con impaciencia las noticias de Ghondort . Tras saber que la criatura ya había realizado los hechizos de protección para el castillo, le había ordenado que buscara pruebas del misterioso atacante.
Tras acabar de relatar la historia, Kandrek se había quedado medio dormido, pero al oír el crujido de unas ramas, se levantó con sigilo, procurando no despertar a Elyon. Cogió sus armas, y andando silenciosamente, se dirigió hacia donde provenía el sonido. Al llegar, comprobó que allí no había nadie, pero de repente, el aire abandonó sus pulmones, algo le estaba ahogando . En un intentó desesperado, su garganta logró lanzar con las fuerzas que le quedaban un angustioso grito, antes de desplomarse inconsciente en el suelo.
Ghondort acudió al lugar en donde se apilaban los cadáveres de los lobers. Comprobó que todos los lobers tenían el mismo tipo de herida, pero no había ninguna señal más que le ayudara a descubrir al culpable. Así que se apresuró a comunicarle al rey las noticias.
Elyon al oír el desesperado grito, se levantó sobresaltada; al comprobar que Kandrek había desaparecido de su lado se asustó mucho. Pero decidió actuar con rapidez; al no recibir otra señal que le indicara el camino correcto, decidió recurrir a su magia. Así detectó otra presencia en el bosque, y esperando encontrar allí a Kandrek, se dirigió rauda al lugar que su magia le había indicado.
-No he detectado nada, mi señor- habló Ghondort
-Bien- respondió el rey; el Ghondort notó en la cara del rey un gesto de decepción, pero no dijo nada.- Ghondort tendrás que quedarte en este castillo unos días por el bien de mi seguridad.
-Así haré mi señor
-Bien, puedes retirarte.
Tras una breve inclinación, Ghondort abandonó los aposentos del rey.
El rey acudió al templo de su Dios Kroth, en donde también era el sumo sacerdote. Tras rezar una plegaria, ordenó el sacrificio de un esclavo del templo, para que Kroth le otorgará el poder que necesitaba para realizar la tarea que estaba llevando acabo; la tarea de dominar bajo el poder de Kroth a todos las demás tierras y sus respectivos Dioses.
Elyon llegó al claro en donde vio a Kandrek desmayado y al observar la cara del atacante, en el rostro de Elyon se dibujó un gesto de sorpresa, ya que no le era desconocida.....
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26/01/2006
capítulo 7:
El rostro de Elyon se contrajo en una mueca de dolor al recibir un ataque mágico. En la cara del ser se dibujó una sonrisa cruel, no esperaba que después de todo, su contrincante resultara todo un fraude. Elyon murmuró unas palabras, y atacó con un hechizo de fuego, pero las llamas, golpearon contra una barrera mágica, desviándolo así de su objetivo. Elyon tropezó con una gran raíz y cayó al suelo dándose un fuerte golpe. Cuando consiguió incorporarse, vio la cara de su enemigo mirándola con desprecio.
-¿ Por qué me haces esto hermano?-preguntó Elyon abatida
- Yo ya no soy tú hermano, dejé de serlo cuando traicionaste a la familia- al oír estas palabras, en el rostro de Elyon se dibujó un gesto de incomprensión, no entendía de qué hablaba su hermano.
- Yo jamás he traicionado a la familia, Jersk, debes creerme
-¡Ah!, ¿así que debo de creer ahora a una desalmada que entregó a nuestra propia familia a una muerte segura tras proclamar que estabas al servicio de Nituí? Sabías que con eso condenarías a toda la familia a una muerte segura. Claro, tú nunca haces nada. No escuchaste los lamentos de padre antes de ser degollado; no escuchaste los gritos de madre mientras la ahorcaban; no viste como todo de lo que me sentía orgulloso desaparecía tras las estela de la muerte. – su cuerpo se convulsionó al intentar reprimir un sollozo- No lo escuchaste, ni lo viste- continuó-pero lo vivirás en tu propia carne.
Poco a poco Kandrek fue recuperando la consciencia y recordó todo lo ocurrido. De repente un grito lo sacó de sus pensamientos. Se levantó con esfuerzo, y se dispuso a correr; pero se dio cuenta de que tenía el tobillo torcido, pero escuchó un nuevo grito, y la rabia lo invadió. Cuando se dio cuenta, llevaba la espada alzada dispuesta a matar y estaba llegando a su destino. Cuando llegó, vio una imagen macabra; el ser que le atacó dejándolo inconsciente, estaba mutilando por medio de la magia a Elyon. Ésta estaba tumbada, demasiado cegada de dolor como para poder protegerse.
Jersk se vio sorprendido cuando algo lo atacó por la espalda y lo derribó. Al volverse, vio unos ojos llenos de ira y observó el recorrido que estaba realizando la espada que intentaba matarle. Realizó un extraño movimiento, intentando evitar el golpe final; de repente, percibió como la espada cambiaba de dirección y se dirigía directamente hacia su cuello; viendo que era la única posibilidad que tenía de eludir la muerte pronunció un conjuro de transporte, no sin antes jurar que pronto mataría a su hermana.
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